Gracias a Fernando Vela celebró en 1944 su primera exposición en Madrid, así como la segunda, en los locales de Revista de Occidente, en 1947. Allí aparecen por vez primera sus retratos de personalidades la vida cultural española y allí conoció a la que sería su esposa, Angelina Lasa Maffei. La acogida profesional y la estabilidad afectiva le decidieron a trasladarse a España. Instalado en Madrid, durante la década de 1950 Muller va a colaborar con muy distintos medios: oficiales, como España Exporta o Mundo Hispánico, ligados a la imagen exterior del país; y muchos otros de la prensa diaria y semanal y destacadamente, Mundo Hispánico. También abrirá un estudio profesional, dedicado fundamentalmente al retrato y, finalmente, podrá emprender un trabajo más vocacional y libre de compromisos. Para ello recorrerá España, acompañado muchas veces por sus amigos, el poeta Federico Muelas y el dibujante Goñi. También expondrá sus creaciones con regularidad (caso insólito en la época), en galerías de arte como Clan o Biosca.
José María Parreño
«UNA MIRADA CLARA»(fragmento), en Nicolás Muller. Viento norte.
Materia editorial, Gijón, 2022








































































